En fecha reciente compré en Amazon un álbum de música
clásica, cuya fecha de entrega se había fijado para el miércoles 8 de enero de
2020. Para mi sorpresa, recibí una notificación de que recibiría el producto
antes de lo esperado, el lunes 30 de diciembre de 2019. Esperé pacientemente y
por la noche recibí un correo electrónico que decía algo así como “problema en
el lugar de entrega”. Ya no era hora para comunicarme con la empresa de
paquetería (UPS) ni a Amazon, por lo que decidí esperar al día siguiente. El
martes por la mañana recibí otra notificación de que se me entregaría el
producto, pero sucedió lo mismo que el día anterior. El miércoles no fue día
hábil (1 de enero de 2020) y hoy en la
mañana me comuniqué a UPS, vía telefónica. Un muchacho atendió la llamada y
consiguió hacerme enojar, diciéndome mil estupideces; su poca inteligencia no
le permitía comprender que lo que había argumentado el chofer no tenía sentido.
¿Quién acudiría una segunda vez a un domicilio donde le dijeron que la persona
que buscaba se había mudado?
Este muchacho comenzó a hacerme preguntas sobre información
que él ya tenía, esto es, mi domicilio (calle y número, colonia, código postal
y municipio), lo cual me molestó mucho. Siguió diciendo estupideces y haciendo
preguntas absurdas, como si me hallaba en un coto o un edificio de
departamentos, asumiendo que mi ubicación era difícil de alcanzar, pidiéndome
además que le describiera la casa, el color de la fachada y cosas por el
estilo. Yo me negué a responderle esta sarta de idioteces, haciéndole notar que
además de tener un pésimo desempeño, no muestra ningún respeto por un cliente.
He hecho compras en Amazon desde mediados del año 2015
y durante este tiempo he recibido cientos de artículos, además de que periódicamente
acude gente a mi domicilio por diferentes razones (prestación de servicios) y
nadie ha tenido jamás ninguna dificultad para encontrarlo. Los empleados de UPS
no quieren darse cuenta de que el chofer no acudió a entregar el artículo
(hacer su trabajo) y optó por reportar falsedades. O tal vez no es que no
quieran darse cuenta, sino que optan por convertirse en cómplices de un mal
compañero de trabajo.
Me comuniqué a Amazon y el muchacho que me atendió
mostró una actitud más correcta, aunque también hizo preguntas tontas, pero se
comprometió a que se me entregaría el paquete al día siguiente, viernes 3 de
enero.
Más o menos una hora más tarde recibí una llamada de
otro empleado de UPS, misma que tomé y entablé otro diálogo innecesario, un
verdadero fastidio. Hice acopio de paciencia para sortear este momento de
frustración en que se pone de manifiesto el nivel tan pobre de tantas empresas
y su personal, que hace gala de incompetencia, estupidez, deshonestidad y la
más absoluta falta de sentido común.
Después de perder unos 10 minutos con esta llamada
innecesaria, el muchacho que me llamó se comprometió a que se me entregara el
paquete el viernes 3 de enero, como lo había hecho el empleado de Amazon.
Puesto que no me encuentro en casa la mayor parte del
tiempo (por hallarme en mi lugar de trabajo) no sé cuántas veces han sido
entregados por esta compañía (UPS) los artículos que he comprado, pero tengo
entendido que la mayor parte del tiempo, estos son distribuidos por un servicio
de entregas de Amazon (cuyos vehículos no cuentan con razón social) y
ocasionalmente por Estafeta. Lo que sí sé, es que en los más de cuatro años que
he sido cliente de Amazon, nunca había tenido una experiencia tan frustrante,
en que tuviera que perder tanto tiempo hablando con gente incompetente y poco
inteligente, que además podría estar encubriendo conductas incorrectas de
compañeros de trabajo (el chofer, que pudo haber reportado falsedades para
justificar no haber hecho su trabajo) y no puedo evitar preguntarme si esto se
debe a que UPS (como tantas empresas en este país) contrata gente con enormes
limitaciones cognitivas y nula preparación con intención de pagarle lo menos
posible por su trabajo.
Esto parece altamente probable, un ejemplo de la
terrible cultura de explotación que caracteriza a este país.
Así las cosas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario