miércoles, 24 de mayo de 2017

Adiós a Movistar, después de tres años

Ayer martes 23 de mayo de 2017,  pasé por Movistar en Plaza Las Torres (Lázaro Cárdenas y 8 de Julio, en Guadalajara) porque era el último día para pagar el servicio de telefonía móvil. No me dirigí al lugar donde normalmente hago el pago, Plaza Galerías, en el municipio de Zapopan, porque Plaza Las Torres me quedaba de paso al regresar de mi lugar de trabajo. Ya antes, en febrero había tenido una mala experiencia en este lugar, pues cuando acudí a hacer eso mismo, a pagar el servicio de telefonía, cuando la muchacha que me atendió me pidió mi número, al dárselo, otro empleado interrumpió y yo muy molesto se lo hice notar.

Ayer llegué a este centro de atención y habían tres escritorios. En uno, un ejecutivo se hallaba atendiendo a un cliente; en otro, el muchacho estaba desocupado y me preguntó en qué podía ayudarme. Cuando le respondí que iba a pagar el servicio, me dijo que cuando su compañero se desocupara me cobraría. En el tercer escritorio se hallaba una joven en compañía de otro empleado, realizando labores que no consistían en atender a ningún cliente. El ejecutivo que estaba atendiendo un cliente continúo haciéndolo y esto le tomó unos treinta y cinco o cuarenta minutos. Cuando se desocupó, me preguntó en qué podía ayudarme y cuando le respondí que iba a pagar el servicio, me mandó con su compañera. El muchacho que me había dicho que ese ejecutivo me iba a atender se había desaparecido y yo muy molesto le reclamé a la señorita, que a su vez me respondió también muy molesta que no era su problema y que lo único que ella podía hacer era cobrarme.

Salí de esa sucursal de Movistar verdaderamente muy enojado por la pésima atención, que por segunda vez constituyó una verdadera agresión y me dirigí a un local ubicado a unos metros de la plaza, de la compañía AT&T a pedir información. La atención fue excelente y decidí en ese momento comprar un equipo y cambiar la portabilidad. A partir del día siguiente, miércoles 24 de mayo, mi número cambió de Movistar a AT&T motivado porque las condiciones de operación no son óptimas (por ejemplo en Álamo Industrial, municipio de Tlaquepaque la recepción de internet es muy débil y las llamadas gratuitas no pueden hacerse con plan, por ejemplo las llamadas lada 800) y estas dos ocasiones en que acudí a esa sucursal de Movistar en Plaza Las Torres en que la atención fue tan mala y con actitudes tan incorrectas que constituyeron una verdadera agresión.

Así se las gastan esos empleados de Movistar Plaza Las Torres en Guadalajara, agreden a los clientes y ante el reclamo justo, se molestan. Reverenda basura de empresa.

Estos empleados de Movistar parecen querer mandarle a sus suscriptores a la competencia y eso es una aberración, indudablemente un acto de una estupidez inconcebible. Sigan así, para que se parezcan a la aborrecida telcel.